Biografía de Horacio Quiroga

Material extraído del Diccionario de autores latinoamericanos, de César Aira (Buenos Aires, Ed. Emecé, 2001)

Nació en Salto en 1878, hijo de un argentino (descendiente del caudillo riojano Facundo Quiroga) y una uruguaya de aristocrática familia. El padre murió en un accidente de caza; la madre volvió a casarse y el padrastro, enfermo, se suicidó cuando el niño tenía doce años. Comenzó a escribir en la adolescencia, en un clima de marcado decadentismo; la influencia de Lugones, a quien visitó junto con unos amigos, fue la más notable. Comenzó a colaborar en revistas modernistas de Buenos Aires y en 1899 fundó una propia, la “Revista de Salto”, que apareció durante seis meses. Sus primeros cuentos, publicados entonces, tienen la marca de Poe, que fue indeleble en él. En 1900 pasó cuatro meses en París, experiencia que dejó anotada en “Diario de viaje a París” (1900). En 1901 apareció “Los arrecifes de coral”, prosa y verso modernistas, anticipo de la escuela en el Uruguay. Fundó entonces con sus amigos de bohemia el Consistorio del Gay Saber, que él presidía con el título de Pontífice. El grupo se disolvió por culpa de un accidente trágico: revisando un arma, a Quiroga se le escapó un tiro que mató a su más íntimo amigo [el poeta Federico Ferrando]; absuelto por la Justicia, pasó a Buenos Aires, a vivir con una hermana mayor, y adoptó la ciudadanía argentina. Integró, como fotógrafo, la expedición de Lugones a las ruinas jesuíticas de Misiones. En 1904 apareció “El crimen del otro”, relatos decadentistas, en algunos de los cuales la influencia de Poe sobre Quiroga llegó a su cenit. Poco después pasó una temporada en un campo del Chaco que había comprado, cultivando algodón; de regreso en Buenos Aires practicó la galvanoplastia: estas actividades y la cura de enfermedades que sufría desde la infancia (asma y gastritis) lo indujeron a una nueva actitud vital y literaria; el decadentismo quedó atrás, la devoción por Poe fue reemplazada por la de Dostoievski. En 1905 comenzó a colaborar en la revista “Caras y caretas”, donde se le exigió concisión en los relatos y la creación de interés para un público amplio; ambas exigencias favorecieron lo mejor del estilo de Quiroga, que empezó a publicar algunos de sus buenos cuentos. A una novela breve, “Los perseguidos” (1905), le siguió una de más extensión, “Historia de un amor turbio” (1908), notable por varias cualidades (entre ellas por echar luz sobre algún matiz de la tortuosa psicología del autor), pero menor respecto de sus cuentos. En 1906 había comprado un campo en Misiones y en las vacaciones construyó una casa en él, en plena selva. En 1909 se casó con una adolescente y se trasladó con ella a la selva; cultivó yerba mate, naranjas, fue juez de paz y nacieron sus dos hijos, Eglé y Darío. En 1915 la joven esposa se suicidó, abrumada por las dificultades y seguramante por el carácter de Quiroga. Durante estos años había publicado en “Caras y caretas” varios folletines y algunos extraordinarios cuentos que en 1917 reunió, junto a otros anteriores, en el volumen “Cuentos de amor, de locura y de muerte”, uno de sus clásicos. Para esta fecha ya vivía otra vez en Buenos Aires, aunque volvía al norte en los veranos. Publicó cuentos para niños: “Cuentos de la selva” (1918) y varios relatos largos en folletos de tipo “La novela semanal”. “El salvaje” (1920) es una recopilación de cuentos de distintas épocas y temas. Su estabilidad económica quedó más o menos asegurada al ser nombrado cónsul (un amigo suyo de la infancia, Baltasar Brum, era presidente del Uruguay), y su prestigio literario ya era sólido. Hacia 1918 comenzó a hacer crítica cinematográfica, en la que se distinguió especialmente (también escribió para el cine e intentó diversas adaptaciones). Durante varios años, en condiciones favorables, escribió abundantemente, publicó y participó de la vida literaria porteña: en 1921 fundó el grupo Anaconda, al que se acercaron admiradores y espíritus afines; ese mismo año se estrenó su obra teatral “Las sacrificadas” y apareció “Anaconda”, otro de sus buenos libros de cuentos, al que le siguieron “El desierto” (1924) y “La gallina degollada y otros cuentos” (1925), antología publicada en España; aparecieron además numerosos relatos en “Caras y caretas” y, para los niños, en “Mundo argentino” y “Billiken”. En 1925 pasó una temporara en Misiones y al regresar a Buenos Aires se instaló en una quinta de las afueras de la ciudad, con numerosos animales y un taller donde practicaba toda clase de invenciones y trabajos manuales. En 1926 apareció su mejor libro, “Los desterrados”, cuentos de la selva misionera con una incomparable galería de personajes. En 1927 se volvió a casar, con una joven condiscípula de su hija. En 1929 publicó otra novela, “Pasado amor”, basada en una experiencia personal de diez años atrás (su pasión por una adolescente, con la que no pudo casarse por opisición de los padres de ella). En 1930, decepcionado del medio literario porteño, que había empezado a ignorarlo, y otra vez con problemas económicos, regresó a su propiedad selvática. Allí las desavenencias matrimoniales se agravaron y los últimos años del escritor fueron sombríos. En 1934 su esposa, con los dos hijos de la pareja, pasó unos meses en Buenos Aires y al año siguiente la separación se hizo definitiva. Su último libro fue “Más allá” (1935), recopilación de cuentos escritos durante los últimos veinte años. En 1936 volvió a Buenos Aires, enfermo; después de sucesivos tratamientos y al descubrir que su mal era incurable, se suicidó con cianuro a comienzos de 1937.

Los libros de Quiroga se han seguido reeditando hasta el presente y se han hecho numerosas antologías y recopilaciones; deben citarse además su notable epistolario: “Cartas inéditas de H. Quiroga” (1959, dos tomos) y las “Obras inéditas y desonocidas” (1967-69, ocho tomos, edición preparada por Ángel Rama).

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Además de este material, pueden consultar las siguientes biografías de Quiroga en la biblioteca del liceo en los siguientes libros:

Diccionario de literatura uruguaya, (Ed. Arca, 1998, tomo II) págs. 175 y siguientes.

Diccionario de escritores uruguayos, de Walter Rela (Ed. de la Plaza, 1986), págs. 283 y siguientes.

Nuevo diccionario de Literatura Uruguaya, (Ed. Banda Oriental, 2001), págs. 176 y siguientes.

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8 Respuestas a “Biografía de Horacio Quiroga

  1. profe quiero q me mande el horario que hay q estar en la casa de la cultura!!
    espero su respuesta!! jeeje
    besos

  2. ¡Cómo no!
    La obra comienza a las 21:00 hs…
    Un abrazo.

  3. Camila Rodriguez

    Uffaaa Damian!
    No me dejaron ir porque esta tarde Buuu..
    Ok, entonces luego en la clase me comentas como estuvo dale?
    Cuidate!

    ♥♥♥Camy♥♥♥

  4. Bueno Damian aquí te dejo la pagina donde encuentras mis edits ^^!
    Espero tengas tiempo y los veas!
    Nos vemos en 1 semana jaja!

    ♥♥♥Camy♥♥♥

  5. nesesito saber sobre el nieto de horacio quiroga (facundo hernan quiroga ) pasa que es un viejo amort de mi abuela y quiere saber de el
    gracias

  6. ay pobre yo no quisiera tener la vida de ese hombre pero igual era un jenio con todas las palabras chau besos

  7. Felizzzzzzzz cumpleeeeeeeeeee atrasadoo .
    y que se majoree de su pie lo kiere alejandra

  8. Alejandra:

    Ahora me disculpo yo por responder tan tarde. Ja…
    Muchísimas gracias y un abrazo grande.

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